
En el corazón de Gràcia se esconde un lugar que ya es referencia para los amantes de los vinos naturales en Barcelona: Pimpla Vins. Este pequeño pero acogedor espacio es el sitio perfecto para descubrir etiquetas sorprendentes, disfrutar de un ambiente cercano y brindar en buena compañía mientras picoteas algunos de sus platillos.
Sus creadores son los mismos que los de Bemba Smash Burger, una de las hamburgueserías de culto del barrio, que ahora se han lanzado, con éxito, a la aventura de los vinos sin sulfitos. En la misma calle donde triunfa Bemba, ahora también brilla Pimpla Vins. El nombre del local no engaña: es toda una invitación a ‘pimplar’ hasta que el cuerpo aguante. Aquí la filosofía es clara: vino natural para todos, acompañado de buena comida y mejor ambiente.
La propuesta gira en torno a una selección cuidada de vinos naturales, artesanales y de mínima intervención. No hay una carta cerrada, sino una rotación constante de etiquetas sorprendentes que llegan de bodegas pequeñas y proyectos independientes. Cada visita a Pimpla Vins es distinta.
A diferencia de otros bares de vinos naturales de la ciudad, en Pimpla Vins la comida tiene un papel destacado. Su carta incluye platillos para compartir que maridan a la perfección con los vinos y aportan un toque creativo a la experiencia. Entre ellos:
Pan de masa madre con mantequilla de miso, tan sencillo como sorprendente.
Vitello tonnato con alcaparras, un clásico italiano reinterpretado con frescura.
Tiradito de corbina con ponzu y algas, delicado y lleno de matices.
Carpaccio de calabacín con menta y queso semicurado de vaca, original y refrescante.
La propuesta gastronómica está pensada para acompañar sin eclipsar el vino, pero consigue brillar con luz propia.
El interior de Pimpla Vins está cuidado al detalle. Las paredes azules y blancas le dan un toque retro, mientras que la iluminación tenue invita a relajarse y disfrutar del momento. Mesas y taburetes de diferentes alturas favorecen la conversación y la cercanía, y la barra, protagonista del local, permite observar cómo se sirven los vinos. Muy recomendable.







