Rituels d’Orient ofrece una amplia de tratamientos faciales, corporales y masajes, además de packs establecidos, sus Rituales, encarados a la búsqueda del benestar más completo. Todo ello en un entorno inigualable, único en Barcelona, y que recrea el auténtico Hammam oriental, llevándote por momentos a Marruecos y Turquía por sus olores, su esencia, su alma…
El hammam está formado por dos salas: la templada y la caliente. La primera, en la que se inicia el circuito, se encuentra a 37 grados y tiene un 80% de humedad; la segunda, a 46 grados, tiene una humedad del 100%. Ambas salas están pensadas para ir combinándolas y dejarte envolver por el vapor, mientras tu piel se abre, se evaporan las toxinas y las tensiones empiezan a desaparecer…. Un lugar donde puedes relajarte en sus bancos de piedra o puedes reponerte de la humedad con cuencos de agua.
Tras pasar por el Hammam se puede optar por alguno de sus tratamientos, como la exfoliación y el masaje, que es lo que elegí yo durante mi visita. La exfoliación se realiza en una sala a 37 grados, en una gran mesa de mármol, con jabón de olivas negras y eucaliptus, un producto natural purificante, tonificante y aseptizante, basado en una fórmula usada desde tiempos ancestrales por las mujeres árabes. ¿El masaje? Con aceites esenciales de sándalo, té verde, rosa o jazmín. Y para culminar tal sesión, nada mejor que un té de menta y una pasta de hojaldre y miel.
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