Y con este horario tan amplio ¿cuándo es mejor ir? Pues a cualquier hora, cuando más os apetezca, porque cualquier parte del día puede tener su qué en La Esquina. A primera hora o a media tarde es un espacio ideal para relajarte y tomarte un café, acompañado de un buen trozo de tarta casera o de una tostada salada, como la de salmón o la de aguacate. Lo más importante de todo, sobre todo, es que no os olvidéis el café, puesto que en La Esquina encontramos café, café, de verdad. Seleccionado escrupulosamente por su barista Louis y procedente de las mejores regiones cafeteras del mundo, cada café se prepara en su flamante Marzocco (la cafetera que podéis ver en la portada del post), y el resultado es inmejorable.
A mediodía podréis disfrutar del brunch en fin de semana, o del menú combi de lunes a viernes. El menú combi del día,
como ya os explicamos en la Cadena Ser, resulta de lo más completo y es
uno de los que os recomiendo no perderos en Barcelona. Éste, por 15 euros, incluye
tres platos en un mismo gran plato+bebida y postres (generosos
y buenísimos) o café. Los platos van variando cada día y siempre incluyen
verduras/cremas/ensaladas, carne o pescado y pasta o legumbres. Y para la hora del brunch de los findes, su oferta se basa en los huevos (revueltos, poché, benedict, royale…), en las tostadas y en los bocadilos (atención al de albóndigas con provolone), habiendo además también parte dulce como a diario.
Y para rematar, las cenas, con una original carta que
renuevan cada semana y en la que tiene cabida cualquier plato: carne, pescado, pasta, ensaladas, risottos… Con cocktails también para rematar la jornada.
Después de todo lo dicho, ¿quién se puede resistir a La Esquina?
























